Rev. Alejandro Marca Mansilla

En el año 2000 participa de un retiro sacerdotal internacional en la ciudad de Cahuas, Puerto Rico, en donde meditando en el pasaje de Isaías 42, 5-8, “Dios el Señor que creó el cielo y lo extendió, que formó la tierra y todo lo que crece en ella, que da vida y aliento a los hombres que la habitan, dice a su siervo: ‘Yo el Señor te llamé y te tome por la mano, para que seas instrumento de salvación; yo te formé, pues quiero que seas señal de mí alianza con el pueblo, luz de las naciones. Quiero que des vista a los ciegos y saque a los presos de la cárcel, del calabozo donde viven en oscuridad. Yo soy el Señor ese es mí nombre”. Este pasaje fue el que dio luz, a lo que años más tarde ve confirmado en lo que hasta entonces había estado trabajando, pues, no era sino la antesala, a la misión que Dios le ha querido confiar, que es la misión profética de anunciar la Buena noticia, y ser un agente de esperanza, en tiempos difíciles y de gran necesidad, invitando a tiempo y destiempo, a vivir nuestra vida, centrada en el encuentro personal con Jesucristo, desde una experiencia renovada en el poder del Espíritu Santo.

 

En el año 2004, tras la muerte de su madre, y con la salud un poco quebrada, siente que este tiempo ha llegado, por lo que  pide un tiempo de ausencia en su comunidad religiosa, para recuperarse. 

 

En ese tiempo es cuando meditando en la palabra de Dios, está vez en el evangelio de San Mateo, 5,14 “ Ustedes son luz del mundo. Una ciudad en lo alto de un cerro no puede esconderse. Ni se enciende una lámpara para ponerla debajo de la mesa; antes bien se le pone en alto para que alumbre a todos los que están en la casa”. Estas palabras, impulsaron a decirse a si mismo: “ha llegado el tiempo para emprender el proyecto confiado por el Señor años atrás”. En marzo del 2006 recibe una invitación para colaborar con el apostolado hispano en la ciudad de Chicago, y luego de discernir toma la decisión de aplicar para formar parte del clero secular de la arquidiócesis de Chicago, motivo que lo ha llevado a tener varias experiencias en diversas parroquias sobre todo del sur de la Arquidiócesis.

 

Desde 2016 Es miembro del clero de la arquidiócesis de Chicago.

•           Bachiller en Sagrada Teología por la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima en el año 1992

•           Diplomado en Recursos Humano por la Universidad Ricardo Palma de Lima en el año 2004